Un disco de verano y no por pasatista ni mucho menos, si no por sus ritmos latinos, Bossa, samba y sutilezas jazzeras.
Las canciones del cantautor Brasilero junto a la sutil y exquisita guitarra de Frisell, es verdad que las canciones en castellano cantadas con acento portugues, por momentos suenan medio raras, pero Vinicius vive en Brooklyn y la comunidad hispana lo tiene muy influenciado.
Para la mañana cuando uno hace la lista de todo lo que tiene que hacer y termina no haciendo nada.
No llores por mi, Frisell
